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Cuidado con lo que dices
¿Saben esa frase que oímos tanto en películas y serie de policías "cualquier cosa que diga puede ser utilizada en su contra"? Más o menos es lo mismo. Yo creo que por norma general, las mujeres tienen la buena costumbre de estar atentas a lo que dice la gente... y eso puede ser un peligro. Uno puede decir una cosa y no darse cuenta. Y no pasa nada. Otro día otra cosa. Y tampoco pasa nada. Pero después, como los puntos anteriores no han desaparecido, alguien se puede dedicar a unirlos y dibujar una figura que no siempre nos apetece ver.
Sin embargo, desde el punto de vista bueno, si se acuerdan de todo, si prestan más atención, eso puede tener muchas ventajas... a no ser que decida ser seleccionar sólo lo que le apetece y dejar lo que viene bien recordar fuera de la memoria. Pero eso no es algo exclusivo de las mujeres, ya lo sabéis, porque los hombres tenemos una memoria muy selectiva... o, aún no estoy seguro, tenemos muy buena memoria pero un oído selectivo. Eso, todos somos conscientes, también nos puede traer muchos problemas.
Así que, visto lo visto, lo mejor es buscarse a alguien y preocuparnos de que nos conozca tanto que al final llegue a ser imposible que no se te dé una oportunidad de explicarte... Bueno, una cosa que también está bien es no cagarla, pero de eso no siempre somos capaces.
Borradores
Es curioso, me pasa lo mismo en Freak´s City, cuando le das a ver qué borradores tienes por ahí perdidos y piensas que no vas a encontrar nada... pero te encuentras algo. Si escribo esto es porque me ha hecho gracia ver qué borradores tenía en este blog. Concretamente, tenía 3 posts preparados para ser publicados. Miento, tenía tres ideas de posts, están sin acabar o sin empezar, y son de hace casi 3 años. La leche. Os los enseño, que aquí no tenemos secretos (y tampoco los leería casi nadie), y a estas alturas ya no los voy a continuar:
1. Lo sé, lo dejo todo a medias, y en este caso, se ve que hasta quería seguir... pero bueno, yo soy así, todo a trozos, a ráfagas "de genialidad" :P
Me estás leyendo el pensamiento (II)
2. Parece ser que me pareció interesante un artículo y, puesto que ya había hablado de ello otra vez (de hecho, dos), pues nada, iba a volver a repetir (sí, lo único que tenía hecho era copiar la dirección del artículo :P).
El mito de la monogamia
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=158
3. Este post no tenía título puesto (en estos casos, suelo ponerlo al final), y veo que quería expresar algo, no sé a santo de qué o de quién, pero ahí queda ese medio, o ni medio, poema.
- Sin Título -
Se me mojan los labios de sólo pensar que voy a estar contigo
Me crepita el alma de sólo pensar que vas a ser mi abrigo
Ven, acércate, escucha lo que te digo
No puedo pasar otro día sin ser más que un amigo.
Le canto al aire mis ansias y mis deseos
1. Lo sé, lo dejo todo a medias, y en este caso, se ve que hasta quería seguir... pero bueno, yo soy así, todo a trozos, a ráfagas "de genialidad" :P
Me estás leyendo el pensamiento (II)
1ª Parte
Era un día cualquiera. Y cuando digo un día cualquiera, me refiero a que era un día de mierda, un día como todos, pero como todos los malos que estaba teniendo últimamente. Salía de casa para ir a comprar el pan, cuando me di cuenta de que me había olvidado el dinero en casa, por lo que subí de nuevo. En el ascensor, coincidí con una vecina.
- Hola.
- Hola.
La charla con un vecino en el ascensor era como cháchara con resorte que salía al cruzar un espacio cerrado con cualquiera, carente de todo sentido e intimidad. Pero eso estaba a punto de cambiar. Mientras subíamos, la vecina no me dijo nada en absoluto y, cuando llegamos a su piso, nos despedimos. En ese momento yo escuché algo. "Ya era hora de que llegáramos".
- ¿Perdone, qué ha dicho?
- Nada, no he dicho nada.
- Vale, vale, pensaba...
- No he dicho nada.
- De acuerdo.
Todo esto, sin dejar de sujetar la puerta del ascensor para que no sé cerrara. No lo sabía, pero esa fue la primera vez que le leía la mente a alguien.
Era un día cualquiera. Y cuando digo un día cualquiera, me refiero a que era un día de mierda, un día como todos, pero como todos los malos que estaba teniendo últimamente. Salía de casa para ir a comprar el pan, cuando me di cuenta de que me había olvidado el dinero en casa, por lo que subí de nuevo. En el ascensor, coincidí con una vecina.
- Hola.
- Hola.
La charla con un vecino en el ascensor era como cháchara con resorte que salía al cruzar un espacio cerrado con cualquiera, carente de todo sentido e intimidad. Pero eso estaba a punto de cambiar. Mientras subíamos, la vecina no me dijo nada en absoluto y, cuando llegamos a su piso, nos despedimos. En ese momento yo escuché algo. "Ya era hora de que llegáramos".
- ¿Perdone, qué ha dicho?
- Nada, no he dicho nada.
- Vale, vale, pensaba...
- No he dicho nada.
- De acuerdo.
Todo esto, sin dejar de sujetar la puerta del ascensor para que no sé cerrara. No lo sabía, pero esa fue la primera vez que le leía la mente a alguien.
2. Parece ser que me pareció interesante un artículo y, puesto que ya había hablado de ello otra vez (de hecho, dos), pues nada, iba a volver a repetir (sí, lo único que tenía hecho era copiar la dirección del artículo :P).
El mito de la monogamia
http://www.eduardpunset.es/blog/?p=158
3. Este post no tenía título puesto (en estos casos, suelo ponerlo al final), y veo que quería expresar algo, no sé a santo de qué o de quién, pero ahí queda ese medio, o ni medio, poema.
- Sin Título -
Se me mojan los labios de sólo pensar que voy a estar contigo
Me crepita el alma de sólo pensar que vas a ser mi abrigo
Ven, acércate, escucha lo que te digo
No puedo pasar otro día sin ser más que un amigo.
Le canto al aire mis ansias y mis deseos
Fragmentos de entrevistas ficticias
- En otras entrevistas ha dicho que uno de los rasgos que más aprecia en una mujer es su inteligencia.
- Yo nunca he dicho eso.
- Bueno, no literalmente...
- Lo que yo digo.
- Bien, ejem, permítame que lo repita entonces... usted ha dicho que, y cito, "la inteligencia de una mujer le pone mucho". ¿Es correcto?
- Es correcto.
- ¿Le importaría explicar porqué cree que es así, qué le atrae de una mujer inteligente?
- Bueno, supongo que es por mí, ¿sabes? Quiero decir, a mí el físico de una mujer me importa y, qué quiere que le diga, es lo primero que me va a atraer de ella, una bonita sonrisa, unos ojos bonitos, una voz sugerente, una cara preciosa, un buen culo...
- Cof, cof, cof...
- ¿Estás bien, "sonrisas"?
- Cof, sí, por favor, continúe.
- Le decía que un buen...
- No, eso ya lo había dicho.
- Ok, lo que quiero decir es que el que diga que no mira el físico de una mujer lo primero, miente, porque es, literalmente, lo primero que se ve de ella. Admito que hoy en día se puede conocer de otras formas a una mujer antes de conocerla en el sentido de poder mirarla a los ojos, besarle cuello y acariciarle el brazo, el método de los viejos tiempo, ¿eh?
- Eh, sí, supongo que sí. Continúe, por favor.
- Bueno, pues que hoy en día puedes conocer a una mujer, hablar con ella, intercambiar pensamientos, sentimientos, gustos... y después conocerla en persona. Ahora, si la intención era sólo de amistad, el físico de esa persona no importa, pero si era de algo más, creo que sí, porque la química no se puede fabricar, no sé, eso creo yo. Bueno, ¿me estoy yendo por las ramas, no? ¿Qué me habías preguntado?
- Le había preguntado, señor, que qué le atrae de una mujer inteligente, qué hace de la inteligencia algo que marca una diferencia en cuanto a la atracción.
- ¡Ah, sí! Sisisisisisi... bien, ¿y qué había dicho?
- Pues, según tengo aquí: "Bueno, supongo que es por mí...".
- ¡Calla, calla, ya sé! Ok, bueno, a lo que me refiero es que me gusta una mujer que tenga ciertos atributos físicos, como a cada uno le gusta una cosa, pero para mí, para que una mujer realmente me guste, para que me pudiera enamorar de ella, tendría que ser inteligente... Y te decía que es por mí porque, ¿me has visto? ¿Me has escuchado hablar?
- Sí, señor, desde luego...
- ¡Lo que yo te digo! Entonces, lo único a lo que puedo aspirar es a querer a una mujer que sea tan inteligente que sea capaz de ver algo precioso dentro de mí. Yo creo que todos tenemos algo maravilloso dentro, pero sólo algunos tienen ese algo rodeado de capas de chocolate y caramelo, ¿sabes? A otros nos tienen que pelar para poder saborearnos, así somos tú y yo, ¿eh, sonrisas?
- Si usted lo dice, señor... Si no le importa, me gustaría seguir la entrevista...
- ¿Pero sabes a lo que me refiero, no? Es ese sueño de creer que un día conocerás a alguien con quien te llevas bien, a quien quieres, que te atrae y que, encima, piensa lo mismo, y eso es porque tiene que ser inteligente. Por eso busco la inteligencia por defecto en una mujer. Otras veces, supongo, no es tan necesaria, ¿eh, EH?
- Sí, creo que sí, pero deje de darme con el codo, y pasemos a la siguiente pregunta.
- Yo nunca he dicho eso.
- Bueno, no literalmente...
- Lo que yo digo.
- Bien, ejem, permítame que lo repita entonces... usted ha dicho que, y cito, "la inteligencia de una mujer le pone mucho". ¿Es correcto?
- Es correcto.
- ¿Le importaría explicar porqué cree que es así, qué le atrae de una mujer inteligente?
- Bueno, supongo que es por mí, ¿sabes? Quiero decir, a mí el físico de una mujer me importa y, qué quiere que le diga, es lo primero que me va a atraer de ella, una bonita sonrisa, unos ojos bonitos, una voz sugerente, una cara preciosa, un buen culo...
- Cof, cof, cof...
- ¿Estás bien, "sonrisas"?
- Cof, sí, por favor, continúe.
- Le decía que un buen...
- No, eso ya lo había dicho.
- Ok, lo que quiero decir es que el que diga que no mira el físico de una mujer lo primero, miente, porque es, literalmente, lo primero que se ve de ella. Admito que hoy en día se puede conocer de otras formas a una mujer antes de conocerla en el sentido de poder mirarla a los ojos, besarle cuello y acariciarle el brazo, el método de los viejos tiempo, ¿eh?
- Eh, sí, supongo que sí. Continúe, por favor.
- Bueno, pues que hoy en día puedes conocer a una mujer, hablar con ella, intercambiar pensamientos, sentimientos, gustos... y después conocerla en persona. Ahora, si la intención era sólo de amistad, el físico de esa persona no importa, pero si era de algo más, creo que sí, porque la química no se puede fabricar, no sé, eso creo yo. Bueno, ¿me estoy yendo por las ramas, no? ¿Qué me habías preguntado?
- Le había preguntado, señor, que qué le atrae de una mujer inteligente, qué hace de la inteligencia algo que marca una diferencia en cuanto a la atracción.
- ¡Ah, sí! Sisisisisisi... bien, ¿y qué había dicho?
- Pues, según tengo aquí: "Bueno, supongo que es por mí...".
- ¡Calla, calla, ya sé! Ok, bueno, a lo que me refiero es que me gusta una mujer que tenga ciertos atributos físicos, como a cada uno le gusta una cosa, pero para mí, para que una mujer realmente me guste, para que me pudiera enamorar de ella, tendría que ser inteligente... Y te decía que es por mí porque, ¿me has visto? ¿Me has escuchado hablar?
- Sí, señor, desde luego...
- ¡Lo que yo te digo! Entonces, lo único a lo que puedo aspirar es a querer a una mujer que sea tan inteligente que sea capaz de ver algo precioso dentro de mí. Yo creo que todos tenemos algo maravilloso dentro, pero sólo algunos tienen ese algo rodeado de capas de chocolate y caramelo, ¿sabes? A otros nos tienen que pelar para poder saborearnos, así somos tú y yo, ¿eh, sonrisas?
- Si usted lo dice, señor... Si no le importa, me gustaría seguir la entrevista...
- ¿Pero sabes a lo que me refiero, no? Es ese sueño de creer que un día conocerás a alguien con quien te llevas bien, a quien quieres, que te atrae y que, encima, piensa lo mismo, y eso es porque tiene que ser inteligente. Por eso busco la inteligencia por defecto en una mujer. Otras veces, supongo, no es tan necesaria, ¿eh, EH?
- Sí, creo que sí, pero deje de darme con el codo, y pasemos a la siguiente pregunta.
El nerviosismo del viajero
Cuando voy a viajar me pongo nervioso y hasta que no estoy donde tengo que estar, no se me quita la sensación. Iba a escribir un post sobre ello, pero hace dos años ya lo hice. Y es que, es cierto y no se me pasa, sólo cuando es un viaje en el que controlo todas las variantes y no hay prisa.
Celos
Si tienes:
Eres demasiado celoso.
¿Es que no puedes confiar en mí?
Necesito mi espacio, no me agobies.
Si no tienes:
¿Por qué no tienes celos?
Lo tienes muy creído.
Das todo por sentado.
Como en casi todo, nunca puedes acertar.
Una vez oí en la radio que existía una cosa llamada la "ilusión de elección", que se creaba en situaciones en las que pensabas que se te estaba dando a elegir pero, realmente, estabas jodido dijeras lo que dijeras. Y ponía como ejemplo preguntas que a veces les hacen las mujeres a los hombres, lo juro. No es el caso de lo que estaba comentando más arriba, los celos, porque no se te da a elegir entre tener o no tener celos, sino que es algo que sale de dentro de cada uno y poco puedes hacer para evitarlo. Eso sí, te toque lo que te toque que te salga de dentro, normalmente va a estar jodido en un momento u otro :P
Personalmente, soy más celoso que no celoso, pero con el paso del tiempo me he ido relajando en ese aspecto. No sé si es por la confianza y el tiempo o realmente es que según envejeces hay cosas que empiezas a ver muy diferente.
Eres demasiado celoso.
¿Es que no puedes confiar en mí?
Necesito mi espacio, no me agobies.
Si no tienes:
¿Por qué no tienes celos?
Lo tienes muy creído.
Das todo por sentado.
Como en casi todo, nunca puedes acertar.
Una vez oí en la radio que existía una cosa llamada la "ilusión de elección", que se creaba en situaciones en las que pensabas que se te estaba dando a elegir pero, realmente, estabas jodido dijeras lo que dijeras. Y ponía como ejemplo preguntas que a veces les hacen las mujeres a los hombres, lo juro. No es el caso de lo que estaba comentando más arriba, los celos, porque no se te da a elegir entre tener o no tener celos, sino que es algo que sale de dentro de cada uno y poco puedes hacer para evitarlo. Eso sí, te toque lo que te toque que te salga de dentro, normalmente va a estar jodido en un momento u otro :P
Personalmente, soy más celoso que no celoso, pero con el paso del tiempo me he ido relajando en ese aspecto. No sé si es por la confianza y el tiempo o realmente es que según envejeces hay cosas que empiezas a ver muy diferente.
Pijas sí, tacones no
Qué puedo decir, un ejemplo de cómo funciona la mente de todo un gentleman de la vieja escuela:
Vía: No Recomendable
Vía: No RecomendableCuanto más tienes que estudiar...
... más cosas se te ocurren que puedes hacer que no sean hacerlo (¿a nadie le ha pasado que es cuando más limpia tienes la casa?).
Mirando a Cuenca
¿Dónde miraba Rajoy todo el rato de reojo y nervioso durante el debate de ayer? A alguno no le importará porque, dirán, que es un gañán, que da igual donde mirara porque el caso es que queda mal...¡No tenéis ni idea! Aquí lo que se impone es investigar y preguntar al moderador que, en un momento en que no salía en pantalla, sacó el móvil y sacó una foto, ¿a qué? Pues a lo que miraba Rajoy. Zapatero es que lo tenía en un ángulo ciego :P
Premio para quien sepa quién es la dama.Las cara de la voz
Siempre me ha carcomido la curiosidad por conocer cómo eran las personas que escucho en la radio. Soy muy malo (o igual es que es imposible ser bueno en eso) imaginando una cara para una voz, viendo en mi cabeza qué cara, qué persona le pega a una voz concreta, por lo que siempre que tengo la oportunidad de ver a alguien, alguien de quien sólo conozco su voz, trato de aprovecharla.Hoy en día, con las nuevas tecnologías es raro el rostro radiofónico que no conocemos, sobre todo si hablamos de los presentadores principales o colaboradores más o menos famosos o habituales, pero, de vez en cuando, tenemos la suerte de que se nos revelen otros rostros, los de preciosas voces supuestamente menos importantes o, por lo menos, con menor presencia, como ocurrió el otro día en Carrusel Deportivo cuando, por petición popular, después de haber oído como cantaba el himno americano, qué bien cantaba (porque su voz, preciosa y sensual, ya la conocíamos por ser quien se ensucia las manos cada día siguiendo al Barça a pie de campo y de ser quien le pedía cierta cosa prohibida hoy en día a Pepe Domingo Castaño), colgaron en su web la foto de Laura Martínez quien, a la sazón, es la jefa de deportes de Radio Barcelona.
Un rostro menos que conocer, de una gran voz más.
Incitando a la homosexualidad y atacando la dignidad
Estaba yo navegando por internet cuando, no sé porqué, me acordé del lío que se montó este verano con el anuncio de Magnum en que participaba Paz Vega ya que había colectivos que consideraban que las fotos publicitarias muestran a una mujer con deseos homoeróticos, algo que creen que ataca la dignidad femenina y a la familia.Muahahahahaha. Me sigo descojonando como el primer día. Aquel paranoico delirio homofóbico que cree que esas imágenes atacan a la dignidad femenina (y a la familia, como no) y muestran deseos homoeróticos impuros, deberían de pararse antes de hablar porque:
- Primero, no son dos mujeres, es la misma con ella misma, en una clara alusión a los diferentes yoes de la persona... y es que, una persona tocándose a sí misma... ¡Ah!, sí que es confuso sí. :P De todos modos, lo que más me preocupa a mí es que no es que las imágenes sean especialmente fuertes o lascivas, no, son dos mujeres (la misma) mirando con deseo un helado y que salen juntas en el plano. Pffffff.
- Segundo, ¿que atacan a la dignidad femenina? No soy una mujer, pero creo que estos carteles no atacan para nada a su dignidad, la verdad sea dicha. Si fueran dos hombres, la imagen no me gustaría tanto (más bien, no me atraería nada, porque gustar es una cosa distinta) pero no creo que pensara que ataca a la dignidad de los hombres, la verdad. En este caso, se da la circunstancia de que, a demás de pensar eso, las imágenes me parecen atractivas, ya que aparecen varias mujeres atractivas (aunque a algunos hombres, así es, les pondrá más el hecho de que haya dos mujeres que se tocan, da igual cómo :P). Lo que quiero decir es ¿de qué forma ataca a la dignidad de las mujeres una imagen de éstas? La respuesta de la pregunta debe servir para imágenes en las que salga un hombre abrazándose a otro igual que él.
En fin, que hay cosas que nunca llegaré a entender pero, parece que hay gente que sí y que se rinde a las voces de estos gilipollas, por lo que el anuncio fue retirado. Se empieza por eso y se acaba por Dios sabe qué. En serio, ¿qué tiene de malo la imagen? ¿Os ha convertido a alguna mujer ya en lesbiana? ¿Os ha atacado la dignidad?

¿Porque tenemos sexo?
MujeresPost original
1. Atracción por la persona
2. Quería experimentar placer físico
3. Porque es bueno
4. Quería expresar mi afecto
5. Quería expresar mi amor
6. Estaba excitada sexualmente y quería concluir
7. Estaba excitada
8. Es divertido
9. Estoy enamorada
10. Estaba en “el calor del momento”
Hombres
1. Atracción por la persona
2. Es bueno
3. Quería experimentar placer físico
4. Es divertido
5. Quería expresar mi afecto
6. Estaba sexualmente excitado y quería concluir
7. Estaba excitado
8. Quería expresar mi amor
9. Quería tener un orgasmo
10. Quería dar placer a mi pareja
"La fidelidad es antinatural"

(...) afirma que la fidelidad es "antinatural" y conlleva renunciar a muchas cosas (...)Anda que no es casualidad. Justamente hablaba el otro día de que "Para otro día queda el debate ése de si los hombres somos infieles por naturaleza." y dejaba mi opinión ya casi zanjando el tema para no volver a hablar de ello: "Yo no lo creo, lo que pienso es que tenemos poca voluntad y mucho amor por el momento y, en ocasiones, desperdiciamos el asunto ese de las consecuencias a largo plazo (e incluso a medio plazo)." Sin embargo, el destino es así, y casi nada más escribir el post, leí la noticia del libro de Nuria Roca, que tenía como titular el que hoy hace las veces de título del post, y no pude resistirme, tenía que hablar de ello.
Para empezar, hay que decir que la frase (que empieza este post como cita) tiene dos partes, una con la que estoy de acuerdo (con matices), y otra con la que no (con matices):
- La primera parte, y es con la que no estoy de acuerdo, es la que coincide con el título del post: la fidelidad es "antinatural". No sé si decir eso es lo mismo que decir que la infidelidad es cosa de la naturaleza humana, supongo que sí. Como decía en el anterior post ya citado, en el caso de los hombres, creo que eso no es cierto.
En principio porque generalizar es odioso y, la mayor parte de las veces, incorrecto (sería mucho más fácil que se pudiera generalizar en todo pero...). Creo que hay personas y personas. Unos tienen cierta tendencia a la infidelidad y otros menos. Claro, esto me lleva a una cosa interesante. ¿Se podría asumir que esta frase es cierta, que lo único que cambia de unos a otros (y evita que el 100% de las personas con pareja sean infieles) es la capacidad de llevar a cabo sus deseos naturales, su capacidad para acallar su conciencia o su falta de remordimientos? Es un punto de vista interesante, pero sigo sin creer que sea así. Yo creo que hay gente infiel por naturaleza pero que hay otros que no lo son.
En el caso de los hombres, repito, creo que lo que pasa es que muchos buscan/buscamos el placer del momento sin pensar en las consecuencias a medio/largo plazo, por lo que podemos hacer cosas que no nos convienen, como engañar a nuestras parejas, ya que hablamos de eso, pero también cosas como faltar un día al trabajo o a clase por hacer algo que nos apetece más. Creo que eso es muy común en los hombres y que lo único que nos hace diferentes a unos de otros en este punto es la cantidad y calidad de voluntad que uno tiene para sustituir el placer del momento por la felicidad del mañana.
Ciñéndonos gramaticalmente a la frase, puede que la fidelidad sea antinatural en los animales pero el ser humano, pese a sus instintos subyacentes, tiene una capa más externa que los coarta y más niveles de sentimiento y pensamiento, lo que nos hace no ser tan simples.
Bien, si la frase se refiere a que, en la naturaleza o, a nivel instintivo, lo normal es el buscar el mayor número de parejas posibles para conseguir una propagación óptima a nivel genético, ahí no niego nada excepto que no es algo aplicable al ser humano, ya que no se mueve sólo por impulsos animales, ni siquiera en cuanto al sexo.
- La segunda es con la que estoy de acuerdo: (la fidelidad) conlleva renunciar a muchas cosas. Claro, como decía arriba, estoy de acuerdo con matices. Siendo claros, a lo que se renuncia, siendo fiel a una única pareja, es a la posibilidad de tener más parejas esporádicas. Subráyese la palabra clave posibilidad, no seguridad.
Sí, se renuncia a cosas teniendo pareja pero, si la pareja es la óptima (o una de las óptimas: no quiero ser idealista ni categórico), lo bueno que tiene es que lo que se obtiene es muy superior a lo que se deja de obtener. Aunque sólo sea a nivel sexual, que parece que es de lo que trata el libro de Nuria Roca y es el contexto de su frase, supongo, se obtienen muchas cosas como seguridad (o aumento de posibilidades :P), la oportunidad de poder evolucionar en las relaciones con la otra persona llegando a altas cotas de satisfacción (con muchas parejas uno también evolucionará, pero no con una sola persona, por lo que cada uno de los componentes de una unión sexual momentánea, ha evolucionado al margen del otro, por lo que ha llegado a lugares diferentes no siempre compatibles), unir el sexo con otras emociones paralelas que nos hacen disfrutar más...
Hablando claro y, seguramente, de forma simplista y errónea, pero muy gráficamente: uno pierde la oportunidad de poder intentar tirarse a muchas personas por la seguridad de tirarte a la misma siempre que quieras.
En fin, ya se ve que, me tiras de la lengua, y no paro. Supongo que estos temas siempre tienen mucho de lo que discutir y argumentos válidos en cada postura que se pueden discutir igualmente, por lo que, la verdad absoluta, una vez más, no existe: cada uno es cada uno y hace lo que quiere y, al final, si puede hacer por lo menos eso, no podrá quejarse demasiado, porque ha elegido su opción y ha intentado llevarla a cabo (porque, hombre, uno no siempre consigue lo que quiere...).
Nunca lo haré
Lo nunca dicho se disuelve en te,Yo siempre digo que nunca lo haré. Y no soy infiel. Seguro que hay muchos infieles que no lo dicen, pero lo hacen. El caso es que nadie... el caso es que no suele haber gente que diga va a hacerlo (aunque de todo hay en el mundo). Queremos a nuestras medias naranjas. Las amamos. Pero somos humanos.
como el infiel dice nunca lo haré.
Esto puede sonar a una especie de escrito de redención, pero no lo es. O, por lo menos, no lo es para mi yo actual ni para mi yo pasado. Por el del futuro no puedo hablar, porque no le conozco, no respondo por él. Eso sí, dudo que haga nada así. Nunca haría algo así. Pero es humano, igual que lo soy yo ahora, cometiendo el error de escribir esto después de haber escuchado la canción de La Oreja de Van Gogh en la radio. Error porque suena a lo que no es. Pero soy humano y me equivoco. ¿Pone esta frase en tela juicio la honestidad de quien dice que no lo hará nunca? Supongo. No porque vaya a hacerlo, sino por asegurar las cosas que no puede.
Una vez, alguien a quien quiero mucho, me dijo que "nunca" y "siempre" son palabras muy fuertes. Y es que no sólo son las menos correctas en los tests de opción múltiple, sino también en la vida, porque uno no sabe qué demonios le va a deparar nunc... la mayoría de las veces. No, qué coño, en este caso... No, tampoco. A veces sí sabes qué te va a pasar porque las cosas no son siempre (otra vez...) tan complicadas como en las películas y en las series, donde hay necesidad de conflicto para que haya argumento y no nos aburramos. A veces, las cosas son sencillas y sabes qué va a pasar. Otras veces te lo imaginas, pero a lo largo de tu vida no estás todo el rato angustiado por no saber qué va a ocurrir al día siguiente porque, probablemente, ocurra lo de siempre. Puede que no, pero suele ser así. Sólo tú puedes hacer que pasen cosas diferentes, porque por eso eres el dueño de tu destino, pero entonces ya sabes qué va a ocurrir, no es una sorpresa. Aunque, claro, la vida está llena de sorpresas, dicen, y no creo que sea mentira, simplemente me parece que sería más cierto si matizáramos y dijéramos: la vida está salpicada de sorpresas (porque la vida es larga, si hay suerte, y no todo son sorpresas).
Yo siento que nunca haría algo así. Sí, lo he vuelto a decir, pero eso es lo que siento. Quizás no sea honesto del todo, porque no sé todo lo que va a pasar, pero sí sé que si las cosas van como tienen que ir o, más o menos sin salirse de la calzada, así será y nunca lo haré.
P.D.: Para otro día queda el debate ése de si los hombres somos infieles por naturaleza. Yo no lo creo, lo que pienso es que tenemos poca voluntad y mucho amor por el momento y, en ocasiones, desperdiciamos el asunto ese de las consecuencias a largo plazo (e incluso a medio plazo). Mmm... poco me queda por decir de ésto, así que igual otro día no hablamos de esto :P
El columpio
Este corto me lo recomendó mi media naranja hace mucho tiempo pero no lo he visto hasta hoy y lo recomiendo. Se llama El columpio (y es de hace 15 años, aviso) y sus protagonistas son Coque Maya y Ariadna Gil, dirigidos por Álvaro Fernández Armero, quien también firma el guión. Nada más, que eso son detalles sin importancia, simplemente, vedlo y disfrutad (por cierto que, SPOILER nadie abre la boca durante el corto, vamos que no habla nadie FIN DEL SPOILER y eso me ha parecido de lo más curioso y uno de sus puntos fuertes porque nos enseña lo poco que sabemos unos de otros):
¿Quién tiene razón?
Pongámonos en situación para que pueda preguntar lo que quiero;
Estás hablando con un amigo sobre cualquier cosa, cómics, por ejemplo, y surge una duda en la que discrepáis (y que, a juzgar por el diálogo, sí, él no tiene ni idea del tema, pero quiere discutir):
- Me encantó la etapa de Hulk de David Ramírez...
- No, tú dices Peter David...
- ¡Qué no! Que era David... ¿David López? Eso, David López.
- Te digo qué no, que es Peter David.
- ¿Qué te juegas?
- Lo que quieras, llama a Dani y que te lo diga.
Aquí llega el momento que buscaba, ¿no os pasa siempre que uno dice "pero no le digas ¿a qué Peter David no escribió nada de Hulk?" o "pero no le digas ¿a qué David López escribió una etapa de Hulk?"? Claro, el que habla con el supuesto erudito quiere (a pesar de que cree que él sabe la respuesta y que no se le puede influir) predisponer de algún modo a la persona imparcial a la que se le pregunta para que elija su respuesta como la válida y verdadera ya que, una vez llegado al punto en que puedes quedar en ridículo (o simplemente perder la apuesta moral o económica), no pierdes nada por intentar poner un poco las cosas a tu favor, no sea que la persona a la que preguntas dude entre dos cosas o no esté seguro de la respuesta con lo que, es muy posible, le incites a elegir lo que tú quieres. Pero, claro, cuando la otra persona está alerta no te lo permitirá y te exhortará a que le preguntes de una forma imparcial y ambigua, no dejando espacio más que para que su conocimiento trabaje. En el estúpido ejemplo (estúpido porque no tiene ni pies ni cabeza), no hay mucho margen para la pregunta imparcial, aunque podríamos optar por cosas como "¿cómo es el autor ese que tiene una etapa muy buena en Hulk?" o "¿quién escribió una etapa de Hulk, David López o Peter David?" (o viceversa, que seguro que aquí también hay lugar para la trampa).
En fin, siento hablar de esto como si fuera a decirle a alguien algo que no sabe, porque lo único que quería dejar era constancia de la situación, que me ocurre mucho, y quería saber si a los demás les pasa.
Estás hablando con un amigo sobre cualquier cosa, cómics, por ejemplo, y surge una duda en la que discrepáis (y que, a juzgar por el diálogo, sí, él no tiene ni idea del tema, pero quiere discutir):
- Me encantó la etapa de Hulk de David Ramírez...
- No, tú dices Peter David...
- ¡Qué no! Que era David... ¿David López? Eso, David López.
- Te digo qué no, que es Peter David.
- ¿Qué te juegas?
- Lo que quieras, llama a Dani y que te lo diga.
Aquí llega el momento que buscaba, ¿no os pasa siempre que uno dice "pero no le digas ¿a qué Peter David no escribió nada de Hulk?" o "pero no le digas ¿a qué David López escribió una etapa de Hulk?"? Claro, el que habla con el supuesto erudito quiere (a pesar de que cree que él sabe la respuesta y que no se le puede influir) predisponer de algún modo a la persona imparcial a la que se le pregunta para que elija su respuesta como la válida y verdadera ya que, una vez llegado al punto en que puedes quedar en ridículo (o simplemente perder la apuesta moral o económica), no pierdes nada por intentar poner un poco las cosas a tu favor, no sea que la persona a la que preguntas dude entre dos cosas o no esté seguro de la respuesta con lo que, es muy posible, le incites a elegir lo que tú quieres. Pero, claro, cuando la otra persona está alerta no te lo permitirá y te exhortará a que le preguntes de una forma imparcial y ambigua, no dejando espacio más que para que su conocimiento trabaje. En el estúpido ejemplo (estúpido porque no tiene ni pies ni cabeza), no hay mucho margen para la pregunta imparcial, aunque podríamos optar por cosas como "¿cómo es el autor ese que tiene una etapa muy buena en Hulk?" o "¿quién escribió una etapa de Hulk, David López o Peter David?" (o viceversa, que seguro que aquí también hay lugar para la trampa).
En fin, siento hablar de esto como si fuera a decirle a alguien algo que no sabe, porque lo único que quería dejar era constancia de la situación, que me ocurre mucho, y quería saber si a los demás les pasa.
La comunicación no verbal y la atracción
Aquí hay un post interesante sobre los indicios no verbales de que una mujer/hombre se siente atraíd@ por otra persona (sacados de unos apuntes de Psicología) y, para comentarlo y resumirlo, nos quedamos con las conclusiones finales:
En el hombre:La verdad es que no me extraña, porque creo que los hombres somos mucho más obvios y bastos en todo con que, es normal que saquemos esas conclusiones que podemos resumir en: a los hombres se les nota mucho cuando les gusta alguien, muchas veces porque vamos a la desesperada pero sin recursos. Qué le vamos hacer... y aún así algunos tenemos novia...
- Menor variedad de indicios masculinos.
- Indicios menos sutiles y más fácil de ser interpretados sexualmente.
- Escasa eficacia del estilo masculino.
- Similaridad con un estilo agresivo.
- Dependencia de la respuesta femenina.
- Poco adaptable a la respuesta femenina.
En las mujeres:
- Presentan una mayor variedad, eficacia y autosuficiencia.
- Han desarrollado otros estilos no verbales de cortejo (...).
- Mayor sutilidad, menor claridad de las intenciones sexuales.
Citas (IV)
Los hombres —mayores o púberes, lo mismo da— tenemos una extraña virtud: sólo sabemos de qué modo actuar cuando ya ha pasado la ocasión propicia o cuando ésta aún no se ha presentado. En el momento preciso, justo allí, no podemos reaccionar; antes y después, lo tenemos más claro que el agua. Pero al menos lo sabemos, con tardanza o con clarividencia, pero lo sabemos; y eso es lo que importa.
Hernán Casciari dentro de Instrucciones para la masturbación del hijo.
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